El proceso de contratación resultó ser relativamente sencillo. Después de conseguir una entrevista, en la misma discutimos los valores de la empresa y cómo se alineaban con los míos, además de compartir mi experiencia personal. Durante esa entrevista, se me hizo una oferta monetaria y, posteriormente, se me indicó el día de inicio. Sin embargo, no se formalizó la contratación mediante la firma de un contrato laboral.